ASCENSIÓN AL MONTE RINJANIN 3726m (INDONESIA)

10.06.2017

¡De mochileros por Indonesia!, mínimo equipaje y muchas, muchísimas ganas de ver, oír y recorrer todo cuanto nos fuera posible en tan sólo 21 días. Kuala Lumpur, Yogyakarta, Malang, Cemoro Lawang, Permutarán, Lovina, Ubud, Kuta, Padang Bai, Gilis. En todos estos lugares abrimos los ojos como niños, enamorándonos de todo lo que veíamos. Y sin embargo no pudimos desengancharnos de nuestro vicio ¡la montaña! El Monte Rinjani. Cuando vi fotos del Monte Rinjani por primera vez, me pareció una montaña bella, pero sobre todo interesante por lo inusual y diferente. Un volcán activo, clima y paisaje muy distinto a todo lo conocido hasta entonces. Me entusiasmo con facilidad, ¡¡¡me moría de ganas por ir!!!

En las islas Gilis contratamos el trekking de dos días y una noche, inicio en el Pueblo de Sembalun, pernocte en el RIM (al borde del cráter), al día siguiente subida al Rinjani y vuelta a Sembalun en el mismo día. También se suele hacer desde Senaru y contratar tres días y dos noches, en este caso el segundo día se baja hasta el lago, la cumbre y la vuelta se hacen el tercer día. 


La aventura comienzó en Gili Air, una Barcaza nos dejó en Bangsal, donde nos esperaba un vehículo con conductor. El coche nos llevó a Senaru, recogimos un guía y un porteador y nos trasladamos hasta Sembalun a 1100 metros de altitud para comenzar la ascensión.

En Sembalun hay que inscribirse y sacar un Ticket de entrada al parque, si alguien va por libre que tenga esto en cuenta 

DIFICULTAD DE LA ASCENSIÓN AL MONTE RINJANI

  • La dificultad técnica del monte Rinjani, es poca por no decir nula, y los mayores peligros suelen ser otros montañeros, adelantando, interrumpiendo el paso o dando estocadas con los bastones, eso y algún que otro resbalón es todo lo reseñable en cuanto a dificultad técnica. Otra cosa muy diferente es la exigencia física.
  • La dificultad física del Monte Rinjani, es alta o muy alta, imprescindible buena forma física. ¿Y si no tengo una buena forma física podré subir? Pues posiblemente , pero prepárate para pasar un mal rato. Al desnivel de metros unos 1500 metros el primer día y unos 1100 el segundo, hay que sumarle el calor y la humedad de la zona. Con buena forma física ningún problema, sin ella cualquier cosa.

QUE LLEVAR EN LA MOCHILA.

  • Mochila de unos 20 ó 25 litros.
  • Una o dos camisetas, ropa interior y calcetines de repuesto.
  • Un primaloft ligero o algo parecido (por la madrugada refresca)
  • Gorra o sombrero para el sol.
  • No olvidéis la crema solar.
  • Chubasquero
  • El calzado ideal sería unas zapatillas de trekking o de trail running.
  • Agua y pastillas potabilizadoras. (los guías rellenan las botellas en el RIM).

PRIMER DÍA.

Comenzamos a caminar en Sembalun a 1.100 metros de altitud. La primera parte del trekking discurre por campos de cultivo, las pendientes son suaves y no da la impresión de estar en la montaña.

Los porteadores caminan en chanclas, llevan cargas de unos 20 kilos, tiendas de campaña, colchonetas, agua, comida. Por cada grupo de 7 personas van 4 porteadores, nosotros somos tres y sólo llevamos 2 porteadores.


El POS I, a 1300m de altitud. Llevamos una hora andando, los campos de cultivo quedaron atrás, ahora el camino discurre entre hierba alta, el calor es bastante fuerte y de vez en cuando pasa alguna moto ofreciendo servicio de ¡moto-taxi! En Indonesia no paras de sorprenderte.

El POS III a 1800 m, a partir de aquí el camino empieza a empinar, la cosa se pone seria.

 

El Rim, el impresionante campamento al borde del cráter
El Rim, el impresionante campamento al borde del cráter

EL RIM 2600m, en el borde del cráter, llevamos 6 horas caminando aunque lo normal hasta este punto desde Sembalun son 8 horas. Toda la arista está llena de tiendas, se puede comprar agua, Coca cola, y como no las famosas Bitang la cerveza local.

La acumulación de gente y tiendas es tal, que me pregunto cómo vamos a caber todos en la cumbre al día siguiente. 

Ayudamos a montar las tiendas, el Guía marcha a buscar agua, hay una fuente en las cercanías. El agua parece buena, pero aún así le ponemos pastillas potabilizadoras. 

Anochece enseguida, después de una abundante cena (es increíble la cantidad de comida que han cargado estos dos chavales), nos vamos a dormir, el suelo es duro, inclinado y la colchoneta delgada, nada nuevo para nosotros.  

SEGUNDO DÍA.

A las 2 de la mañana después de un rápido desayuno nos ponemos en marcha. Una fila interminable de gente subiendo con frontales, cada uno a su manera sin orden ni concierto, polvo, bastones que nos pasan por los morros, paciencia y seguir caminando.

En la oscuridad da la sensación de que hay un abismo a cada lado, pero con la luz del día vimos que no es así, el camino está muy marcado y es bastante asequible.

Las últimas rampas tienen un terreno similar a los corredores o pedreras de alta montaña. Cuesta un poco avanzar porque el terreno cede a cada paso  es como si dieras medio paso, tampoco es nuevo para nosotros, paciencia y seguir caminando.

En unas 4 horas de lenta subida después y de una última rampa con una considerable pendiente, por la ya familiar, nos encontramos en la cumbre.

Aunque parezca increíble hay vendedores de cerveza y veo que algunos guías han subido en chanclas.


Vemos amanecer en medio de un mar de nubes, hay mucha gente en la cumbre, y sigue llegando más, la fila es interminable. 

Como vemos que sigue acumulándose gente en la cumbre, comenzamos a bajar a penas sale el sol.

La bajada por la pedrera es rápida, ahora con cada paso que damos, es como si diéramos tres.


Cuando llegamos a la tienda el Porteador nos tiene preparado un abundante desayuno, comenzamos el descenso, dificultoso a causa de los resbalones, es como andar sobre canicas.

El calor apretaba lo suyo, estamos acostumbrados a sudar pero aquello era derretirse, suerte que de vez en cuando alguna sombra nos permitía recuperar, que no os falte agua en la bajada.

Después de unas cuantas horas otra vez en Sembalun, de allí volvemos a Gili Air. 

Viendo las puestas de sol, y deambulando por la isla que no tiene asfalto, pasamos nuestros últimos días de vacaciones.


Juan Santos                                                 

Guía de Alta Montaña y Profesor de Esquí